Se reitera la preocupación por Lomanitz y su posible sindicalización del laboratorio de radiación, a pesar de las promesas de no hacerlo. El coronel Pash expresa su inquietud por la infiltración comunista a través del sindicato F-I-Q-T.
Oppenheimer es cuestionado sobre si consideraba peligroso el contacto social entre personas en proyectos secretos de guerra y comunistas. Su respuesta, aunque cautelosa, sugiere una mayor percepción del riesgo en retrospectiva, especialmente en el contexto de la guerra y la posible amenaza de espionaje.