Tras un fuerte altercado, un miembro del equipo renuncia, manifestando su hartazgo de las condiciones de trabajo y calificando el lugar como un "manicomio". La renuncia es recibida con un tajante "Estamos mejor sin él", lo que evidencia la tensión y el conflicto interno.
La conversación deriva hacia la seguridad y la discreción, con una broma macabra sobre eliminar a quien genere problemas. Oppenheimer, por su parte, revela que no fue contratado a pesar de su pasado de izquierda, sino precisamente por él, lo que añade una capa de complejidad a su relación con el General Groves.