Eduardo Bolsonaro afirmó que Lula da Silva destinó mil millones de dólares para la campaña de Sergio Massa en Argentina, y que envió asistentes brasileños para apoyarlo. Según Bolsonaro, esta supuesta interferencia financiera y de personal es lo que enfureció a Javier Milei.
Se plantea la duda sobre si el dinero provino del gobierno de Lula o del Partido de los Trabajadores, y si fue utilizado para ayudar a la "deuda argentina" o generar una "artificialidad momentánea" en la economía para favorecer a Massa. La información, según Bolsonaro, habría sido publicada en periódicos de Brasil.