La abogada Ana Rosenfeld explica que la justicia italiana actuó correctamente al otorgar el pasaporte a las menores, ya que Mauro Icardi se negó injustificadamente a firmar el consentimiento. Rosenfeld aclara que no se trata de "apiadarse" de las niñas, sino de reconocer el derecho de estas a tener su documentación en regla.
Rosenfeld refuta las afirmaciones de la defensa de Icardi, calificándolas de "contradictorias" y "desinformantes". Señala que Icardi no mostró interés inicial en el estado de las niñas tras un incidente y que su negativa a firmar el pasaporte fue un obstáculo deliberado.
La abogada enfatiza que la victoria judicial es para las niñas, quienes podrán reunirse con su madre y retomar su vida normal. Destaca la importancia de que las menores sean escuchadas y que se protejan sus derechos.