Se analiza la crisis política argentina a partir del año 2001, marcada por una recesión y un desencuentro entre la ciudadanía y la dirigencia política.
Como consecuencia, surgieron dos nuevas fuerzas políticas: el kirchnerismo dentro del peronismo y el PRO, que lideró la coalición Cambiemos, reorganizando el no peronismo.
Se señala que estas fuerzas, que dominaron la política durante años, perdieron apoyo electoral, lo que culminó en el fenómeno de Javier Milei como expresión de un profundo desencanto social con la política.