Patricia Bullrich defiende los cambios en la ley de tierras, argumentando que la compra de propiedades por parte de extranjeros no implica una pérdida de soberanía. Señala que la propiedad cambia de dueño, pero la soberanía permanece.
Bullrich afirma que el gobierno busca hacer cumplir la ley y recuperar la soberanía perdida en lugares como Rosario. Menciona que Uruguay y Paraguay han aumentado su productividad gracias a la inversión extranjera y la inmigración.