La tension diplomatica entre Argentina y Brasil escala luego de que el gobierno de Brasilia decidiera bajar la categoria de sus relaciones bilaterales al nivel de encargado de negocios.
Esta medida fue comunicada por el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, cuya permanencia en el cargo ahora depende de la decision del presidente Javier Milei.
La decision brasileña se da como respuesta a los reiterados insultos del presidente argentino, Javier Milei, contra su par brasileño, Lula da Silva, a quien califico de "ladron y presidiario".
El embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Vitelli, no regresara a Argentina, profundizando la crisis diplomatica iniciada cuando Milei realizo declaraciones ofensivas contra Lula durante un acto en San Pablo.