Se debate la posibilidad de que Cristina Fernández de Kirchner sea candidata, señalando que está inhabilitada por condenas. Se la califica como "delincuente condenada" y se cuestiona que sea la "mejor opción" del peronismo.
Se sugiere que la verdadera intención de Cristina sería que su hijo Máximo Kirchner herede el poder, planteando una posible fórmula "Cristina-Máximo" o "Perón-Máximo", similar a "Perón-Isabel". Se critica la necesidad de poder y la falta de propuestas concretas más allá de la "expropiación" y el "cepo".