Se criticó la postura de Patricia Bullrich respecto a la venta de tierras, calificándola de "ridícula" y argumentando que la propiedad puede cambiar de dueño, pero la soberanía no.
Se planteó que la verdadera preocupación no es la compra de propiedades por parte de extranjeros, sino la posible inversión de "tecno magnates" como Peter Thiel, quienes podrían adquirir grandes extensiones de tierra con fines estratégicos.
Se mencionó el caso de la empresa francesa Chandon en Mendoza, que produce en Argentina desde hace más de 60 años, genera empleo y exporta, como un ejemplo de inversión extranjera que beneficia al país.
Se reiteró la advertencia sobre la intención de vender tierras a amigos del poder, especialmente aquellas con reservas de minerales o agua dulce.