Se cuestiona la incoherencia y el doble discurso de figuras sindicales y políticas en relación a los derechos de las mujeres, en el contexto de la investigación a Facundo Moyano por violencia de género.
Se recuerda la trayectoria de Moyano como defensor de los derechos femeninos y se contrastan sus declaraciones públicas con las acusaciones en su contra. Se mencionan otros casos de figuras políticas y sindicales con denuncias por violencia de género, como Alperovich y Guasora, evidenciando una presunta hipocresía en el discurso público.