Se cuestiona la fortuna de Facundo Moyano y la de su familia, señalando que, a pesar de haber tenido un sueldo de diputado y haber estado vinculado a la secretaría general de un sindicato, su nivel de vida parece desproporcionado.
Se recuerda que las causas judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y corrupción que involucran a los Moyano tienen una larga data, con denuncias que se remontan a hace 20 años. A pesar de las numerosas investigaciones, no se han registrado condenas firmes contra la familia.
Se menciona la relación cercana entre los Moyano y ciertos sectores de la justicia, lo que podría explicar la falta de avances en las causas. Se hace hincapié en que Facundo Moyano, aunque ha tenido diferencias con su familia, ha estado al tanto del entramado sindical y empresarial.