Se discute la liviandad con la que se realizan diagnósticos en política, especialmente en relación a figuras como Axel Kicillof y la Cámpora, y se cuestiona si la política debe incursionar en tales ámbitos.
Se menciona la figura de Gabriel Slavinsky, analista político y psicólogo, quien opina que la política no debería realizar diagnósticos médicos.