Se plantea que la estrategia del "Gramsci" de tomar la educación, los medios de comunicación, la cultura y el Estado ha pasado a una "etapa 2.0". Según esta visión, se infiltran en estas áreas como estudiantes, profesores e investigadores.
Se afirma que Cristina Fernández de Kirchner abrió esta puerta, permitiendo la entrada de "terroristas disfrazados" en diversas profesiones. Argentina es mencionada como un país que adhirió a "Lirja", relacionado con el maltrato a los judíos, lo que se equipara a un ataque a los argentinos por ser argentinos.