Se expone la situación de Diego Santilli, Ministro del Interior, quien acumula una deuda de 42 millones de pesos en multas de tránsito, ocultando la patente de su vehículo para evitar ser detectado.
Se critica la impunidad con la que actúan estos funcionarios, quienes promueven la seguridad vial pero no cumplen con las normas. La nota sugiere que la falta de consecuencias para estas infracciones, que incluyen conducción temeraria, evidencia un problema estructural de impunidad en el país, donde el Estado parece proteger a los infractores.