Se cuestiona si el gobierno de Milei busca la impunidad para los dirigentes de la AFA, en el marco de maniobras financieras que superan los 300 millones de dólares.
Se plantea la duda sobre si la impunidad en el ámbito del fútbol puede pasar inadvertida como en la política, y se insta a los jueces y a Juan Bautista Maíquez a reflexionar sobre ello.