Se analizó la consolidación del poder del sindicato de camioneros, originado tras la privatización y cierre de ramales ferroviarios en los años 90. Este cambio en el transporte de carga otorgó un poder considerable a Hugo Moyano, quien no fue un aliado del gobierno de Carlos Menem pero se benefició de estas políticas.
El poder del sindicato se ha mantenido y expandido, influyendo en la economía nacional. A pesar de los intentos del gobierno actual por limitar el poder sindical, se han devuelto recursos a las cajas sindicales. La capacidad de paralización del transporte por camiones sigue siendo una herramienta de presión clave.