Un funcionario público, en referencia a las declaraciones de Javier Milei, utilizó inteligencia artificial para diagnosticar "delirio persecutorio" en personas que ven "terroristas en todos lados". La consulta a la IA se dio tras las críticas de Milei a gobernadores y su supuesto "delirio persecutorio".
Se cuestiona la legitimidad de un funcionario público para realizar diagnósticos médicos, especialmente cuando él mismo se negó a realizarse una prueba de alcoholemia. Se plantea la duda sobre si Milei está en condiciones de conducir el país y si sus facultades mentales están alteradas, sugiriendo la necesidad de una pericia psicológica.