Se investiga a un importante dirigente sindical, Facundo Moyano, por presuntos delitos cometidos en una fiesta con una joven de 23 años. Los hechos ocurrieron en un departamento y la joven fue trasladada al hospital.
Se habla de consumo de drogas (cocaína, tusi) y alcohol, aunque no se encontraron estupefacientes en el allanamiento posterior. La investigación se centra en posibles delitos graves como privación ilegítima de la libertad.
El caso genera debate sobre la vida privada de los funcionarios públicos y la posible "casta política" que vive de privilegios. Se cuestiona el estilo de vida de estos dirigentes y su justificación patrimonial.