Se plantea una preocupante similitud entre Argentina y Brasil en cuanto a la situación judicial de líderes políticos. Mientras Cristina Kirchner enfrenta procesos en Argentina, Bolsonaro está preso en Brasil.
Se sugiere que en Argentina, quienes gobiernan para el "campo nacional y popular" terminan presos, mientras que otros sectores políticos no sufren el mismo destino.
Esta reflexión surge en el contexto de debates sobre la justicia, la corrupción y el poder judicial, y cómo estos elementos afectan la política en ambos países sudamericanos.