Se denunció que el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue objeto de manipulación a través de inteligencia artificial, la cual le añadió rasgos de síndrome de Down en un video.
Este hecho, ocurrido en el mismo espacio donde se emitieron otros discursos de odio, fue calificado como "terrible" y se vinculó con la propagación de mensajes violentos y discriminatorios. Se criticó la falta de acción gubernamental para frenar este tipo de contenidos.