Se analiza cómo la derecha, representada por figuras como Milei, ha adoptado una estética transgresora, similar a la de las estrellas de rock, rompiendo con la imagen conservadora tradicional.
Se compara esta transgresión con la de movimientos históricos como el fascismo y el nazismo, y se menciona la incomodidad que generó en figuras como Jean-Marie Le Pen la diversidad de la selección francesa de fútbol.