Se explora cómo la derecha radical, encarnada por Milei, ha adoptado un discurso antisistema, cuestionando al "progresismo" y defendiendo posturas que antes eran exclusivas de la izquierda, como la crítica a la OTAN.
Se contrasta esta nueva derecha transgresora con la derecha neoconservadora tradicional, y se menciona la experiencia del kirchnerismo en Argentina como un ejemplo de cómo las limitaciones de un modelo pueden dar lugar al surgimiento de nuevas fuerzas políticas.