El debate sobre la Ley de Tierras se intensifica ante la propuesta de ampliar el porcentaje de tierras rurales que pueden ser adquiridas por extranjeros en Argentina, pasando del 15% actual al 25%. Esta modificación busca atraer inversiones, pero genera preocupación por el control de recursos estratégicos.
La propuesta original del gobierno era eliminar los límites, pero ante la falta de votos se negoció el aumento al 25%. Se eliminaría el tope de mil hectáreas en la zona núcleo, considerada la más productiva del país. Sin embargo, se mantendrían controles para evitar la compra por parte de estados extranjeros.
Se comparan las regulaciones argentinas con las de otros países. Chile permite hasta 25% de tierras municipales y 10% por nacionalidad. México prohíbe la compra de tierras a extranjeros. Estados Unidos tiene controles estratégicos y cada estado decide. Uruguay es el más flexible para privados, pero no permite estados extranjeros.