Se reitera la preocupación por la adquisición de tierras y recursos naturales en Argentina por parte de magnates extranjeros, como Peter Thiel y Joe Lewis, quienes estarían utilizando estos bienes para expandir sus operaciones de data centers.
Se cuestiona la falta de control estatal y la aparente facilidad con la que estos empresarios acceden a recursos estratégicos como el agua, fundamental para la refrigeración de la infraestructura tecnológica. Se menciona la cercanía de estas operaciones a zonas exclusivas de Buenos Aires.
Se alude a los vínculos de Peter Thiel con Donald Trump, sugiriendo que estas conexiones podrían facilitar sus operaciones y la obtención de beneficios, incluso tras haber enfrentado condenas por fraude.