La diputada libertaria Matilda Blanco enviará una carta documento a quienes la criticaron por su proyecto de ley sobre la comercialización de animales. Blanco defendió su propuesta, indicando que busca regularizar la venta y los criaderos, y negó rotundamente las acusaciones de que recibe financiamiento de criaderos.
En su descargo, la legisladora expresó su amor por los animales y afirmó que el ataque en su contra fue desmedido. "Si existen en la clandestinidad, es lo bueno que estén registrados", argumentó, aunque reconoció que la venta de animales en sí misma es un tema complejo.
Blanco también apuntó contra quienes, según ella, promueven la explotación de hembras para cría intensiva, calificando la situación de "esclavitud". Además, insinuó que detrás de la oposición a su proyecto hay intereses relacionados con la posible liberación de las carreras de galgos, vinculando a la autora de la ley, Karen Reinhardt, con personas de poder económico y con el mundo de las carreras.
La diputada criticó la postura de otros proteccionistas, a quienes acusó de hablar "de la boca para afuera", y defendió su derecho a proponer cambios legislativos. Subrayó que su objetivo es evitar el maltrato animal y que existen formas más constructivas de debatir estas cuestiones.