El presidente Javier Milei afirmó que la caída del salario real del sector público es un resultado deseado de su modelo económico, incluso mencionando que su propio salario nominal no ha aumentado desde que asumió.
Se critica esta postura, señalando que la reducción del salario estatal implica un ajuste que afecta a los trabajadores y que el propio gobierno considera "casta" a los profesionales del Estado cuyos sueldos se ven reducidos.
Se menciona que el presidente celebró la caída de los salarios de los estatales y que, a pesar de haber apoyado el protocolo antipiquetes, considera un error haber elegido a Victoria Villarruel, aunque no se arrepiente de la decisión.