Se reaviva la crítica hacia Carlos Bianco por su consulta a la inteligencia artificial sobre la salud mental de Javier Milei. Se considera inaceptable que un funcionario de su rango utilice este método para abordar temas tan delicados, sugiriendo que esto beneficia al presidente al justificar sus propias descalificaciones.
Se debate si Bianco trabaja para el gobierno de Milei, dada su aparente defensa indirecta. Se le critica por hablar "gansadas" y se le insta a ocuparse de la inseguridad y la destrucción de hospitales en la provincia de Buenos Aires, en lugar de trivializar la salud mental.
La discusión también roza la posibilidad de que estas declaraciones de Bianco terminen beneficiando a Milei, quien a menudo utiliza un discurso confrontativo.