Se genera un debate sobre un proyecto de ley para regular la venta de animales y criaderos, impulsado por la diputada libertaria Karen Reija.
Matilda y Ángel de Brito critican el proyecto, argumentando que podría legalizar la venta de animales y reabrir la puerta a las carreras de galgos, lo cual consideran maltrato animal.
Reija defiende su propuesta, negando que busque prohibir los criaderos y afirmando que su intención es terminar con la clandestinidad y el maltrato de las hembras usadas para reproducción.
La discusión se intensifica con acusaciones cruzadas sobre intereses económicos y la relación de Reija con sectores vinculados a los criaderos y las carreras de galgos.