Unos 400 becarios del CONICET se quedaron sin trabajo a fines de julio debido a un recorte presupuestario implementado por el gobierno. La medida ha generado angustia y descontento entre los científicos, quienes ven afectado su futuro profesional y personal.
Una de las afectadas, Débora, oriunda de Tucumán, expresó su profunda tristeza y bronca a través de una carta. En ella, relata cómo la decisión gubernamental le impide continuar con su carrera y proyecto de vida, afectando su identidad. Destaca la importancia de la ciencia para el desarrollo del país y critica la falta de consideración del gobierno hacia quienes buscan mejorar la calidad de vida de la población.
La becaria enfatiza que, a pesar de la pérdida de sus trabajos, conservan su dignidad y seguirán luchando por sus derechos laborales y un mejor sistema científico. La carta concluye con un llamado al presidente para que reconsidere su postura y ofrezca al pueblo la vida que merece.