Senadores nacionales del interbloque han manifestado su rotunda oposición a los cambios impulsados por Javier Milei en la Ley de Tierras. A pesar de los retoques al texto, sostienen que el espíritu original de la ley es "dañino y lesivo" para los intereses del país.
Argumentan que la propuesta fragmenta el sistema soberano nacional y que la entrega del país se hace evidente en estas políticas. Consideran que la ley vulnera el seguimiento de las explicaciones y que la adquisición de bienes en cualquier parte del país no debería requerir justificación alguna.