Se cuestiona la actitud de la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien se acusa de querer "lastimar al gobierno" y de tener intenciones de "hacer un golpe de Estado".
Se argumenta que Villarruel no acompaña al presidente Milei y que su accionar solo busca "construir una plataforma" para sus propias aspiraciones políticas, desestimando las críticas sobre su supuesto delirio presidencial.
Se elogia la gestión de Milei, destacando la baja de la inflación y la estabilización macroeconómica, y se diferencia de la actitud de Villarruel, señalando que ministros como Diana Mondino, Patricia Bullrich y Toto Caputo sí están comprometidos con el proyecto.