La Vicepresidenta Victoria Villarruel generó controversia al cuestionar la salud mental del presidente y señalar una supuesta "persecución" en su entorno. Estas declaraciones, consideradas por muchos como "muy bajas" y de "mal gusto", abren una nueva grieta en el gobierno.
El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, salió al cruce de Villarruel, calificando sus dichos de "barbaridad", "disparate" y "falta de respeto". Santilli defendió al presidente y cuestionó la actitud de la Vicepresidenta, instándola a formar su propio espacio político si no está de acuerdo con la gestión actual.
Por su parte, Villarruel respondió a través de X, tildando a Santilli de "exponente de la casta política" y acusándolo de "causar daño a la institucionalidad" y "conspirar contra el orden republicano". La disputa escaló, evidenciando la profunda división interna dentro del oficialismo.