El debate se centra en la seriedad de las acciones legales y mediáticas en el caso Nara-Icardi. Elba Marcovecchio critica la publicación de Ana Rosenfeld en redes sociales, considerándola poco profesional y una "pasión" que no corresponde a la abogacía.
Marcovecchio enfatiza que ninguna causa que involucre a niños debe ser tratada como un juego, y cuestiona la analogía del "tablero de ajedrez" utilizada para describir la situación, sugiriendo que se banaliza un tema serio.
Se reitera que la competencia para resolver la cuestión de los pasaportes y la residencia de las nenas es de la justicia italiana, y que la prohibición de salida del país impuesta en Argentina carece de fundamento legal. Se menciona que Mauro Icardi ha pagado la cuota alimentaria y que la deuda reclamada es "absurda".