La agenda de la visita papal a Argentina, Brasil y Uruguay aún está en definición y se espera que se concrete en un mes o mes y medio.
Se discute la posibilidad de encuentros con empresarios, sindicalistas y la sociedad civil, pero la brevedad de la visita (tres días y medio) limita la cantidad de actividades.
Se destaca que la decisión final sobre las fechas y la agenda corresponde al Vaticano.