Brasil ha endurecido su postura diplomática, negándose a retornar a su embajador en Argentina tras los insultos del presidente Milei a Lula.
Adicionalmente, la Casa Blanca revocó la visa a una representante brasileña, presuntamente como reflejo de la tensión diplomática.
En el ámbito local, se informa sobre la suspensión del decreto que había paralizado los puertos, medida que generó pérdidas millonarias y que ahora se levanta, aliviando el paro de actividades.
Se menciona también la situación de Moyano, envuelto en escándalos y acusaciones, y su posterior liberación.