El canciller argentino expresa que las diferencias lógicas entre gobiernos no deben generar incidentes diplomáticos, citando ejemplos de agravios previos que no escalaron. Señala que el presidente Lula apoyó a Sergio Massa en la campaña electoral argentina, intercediendo ante el FMI y el CAF para obtener financiamiento.
Se menciona que Bolsonaro Junior también habría apoyado la campaña de Massa con asesores pagados por Lula. Se critica a Lula por haber tratado de "fascista" a Milei, mientras que el ministro de Hacienda de Brasil habría llamado "payaso" a Milei. Argentina, según el canciller, no ha escalado estas situaciones.
Se argumenta que Brasil ha tenido incidentes diplomáticos con otros países como Paraguay y Estados Unidos. Se cuestiona la postura de Brasil, sugiriendo que Lula utiliza la política internacional para su base electoral y que ha tenido declaraciones polémicas sobre la guerra de Paraguay.