El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Estriela, quien asume el 7 de agosto, planea implementar medidas de seguridad inspiradas en el modelo de El Salvador. Expresidentes como Ernesto Samper han expresado preocupación por una posible "Bukeleización" de las instituciones colombianas, advirtiendo sobre la dificultad de replicar el modelo salvadoreño en un contexto tan diferente.
De la Estriela ha manifestado su admiración por Bukele y su estrategia de seguridad, que incluye combatir hurtos, extorsiones y crimen organizado, con un enfoque en la captura de financistas y líderes criminales. Se planea una reorganización de la policía y operativos conjuntos con el ejército.
Por otro lado, el mandatario saliente, Gustavo Petro, ha calificado de "breve" el próximo gobierno y ha insistido en denuncias de fraude electoral, generando tensión política en la previa de la transición. Estas declaraciones se dan en un contexto de alta polarización en el país.