La relación entre Argentina y Brasil atraviesa una crisis diplomática sin precedentes, marcada por el retiro del embajador brasileño en Buenos Aires. La tensión se intensificó tras declaraciones de Javier Milei contra Lula da Silva y el presidente de la corte brasileña, a lo que se suma el intento de Milei de visitar a Bolsonaro.
China, a través de Xi Jinping, ha expresado públicamente su apoyo a Lula, mientras Argentina se prepara para una misión a Shangai encabezada por Karina Milei y el canciller. La cancillería argentina, representada por el canciller Kirno, lamentó la decisión unilateral de Brasil y afirmó que Argentina no responderá con acciones diplomáticas, manteniendo la disposición al diálogo.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, quien tiene fuertes vínculos con Argentina, calificó la situación de grave. Se recuerda el antecedente con España, cuando se retiró a la embajadora tras declaraciones similares de Milei contra la esposa de Pedro Sánchez. La crisis afecta el intercambio comercial entre ambos países, crucial para la economía argentina.