Se critica la gestión de Javier Milei, mencionando su posible ruptura de relaciones con Brasil y su comportamiento verbal ("putea"). Se califica al gobierno de Milei como discriminatorio y con tendencias homofóbicas.
Se cuestiona la habilitación de la violencia y la puteada por parte del presidente, sugiriendo que su accionar como conductor del país convalida estas actitudes. Se menciona a Cristina Kirchner y a Rodríguez Larreta en el contexto de una "empresa política".