El Senado debate mañana un polémico capítulo sobre desalojo exprés, que preocupa a los inquilinos. La propuesta permitiría desalojar a un inquilino 10 días después de que el propietario reclame el pago del alquiler, sin necesidad de una orden judicial previa.
Este punto, que había quedado de lado, vuelve a estar en discusión y podría afectar tanto a inquilinos de inmuebles como de zonas rurales. La ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que se votará mañana, mantiene este ítem vigente.
La preocupación radica en la celeridad del proceso de desalojo, que podría dejar a las personas sin vivienda en un plazo muy corto, especialmente si no se cumplen los plazos de pago establecidos.