Se critica duramente a los "libertarios", tildándolos de "caraduras" y "devaluadores" por supuestamente empobrecer a la población mientras se benefician de la suba del tipo de cambio. Se argumenta que, a pesar de las exportaciones récord y la compra del Banco Central, los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo.
Se acusa a los libertarios de vivir en un "ecosistema de Palermo" y desconocer la realidad de la creciente pobreza en las calles. Se anuncia un programa de televisión que abordará estas críticas con el "conductor más salvaje de la televisión argentina".