Se debate la situación de los excombatientes de Malvinas y su tratamiento por parte de los distintos gobiernos democráticos desde 1983. Se critica a la dirigencia política por no haberles dado el reconocimiento adecuado, comparando la situación actual con la de la dictadura militar.
Se menciona que la democracia, si bien evitó la tortura de la dictadura, tampoco ha resuelto las necesidades de los excombatientes, generando un sentimiento de abandono similar al vivido en el pasado. Se cuestiona la efectividad de los sucesivos gobiernos en abordar esta problemática.