Se insiste en la necesidad de conocer el nombre de la fiscal a cargo de la causa, ya que nadie lo revela. Se cuestiona la inacción judicial y se plantea que si la fiscal hubiera actuado correctamente, los involucrados no estarían hablando en televisión.
Sergio, uno de los interlocutores, es consultado sobre su interés en los terrenos y si también fue estafado como Lorena. Él responde que no defiende a nadie y que está acostumbrado a la lentitud de la justicia argentina, pero confía en que la fiscal actuará.
Se discute la posible corrupción judicial y la falta de transparencia en el manejo de los casos, especialmente cuando se trata de tierras de alto valor económico.