Facundo Moyano fue liberado tras declarar en la fiscalía, aunque continúa imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad.
Su situación judicial mejoró al recuperar la libertad y regresar a su domicilio, tras una detención que incluyó una dependencia policial y posterior fichaje.
El allanamiento en su departamento, realizado por la policía, secuestró un teléfono y un reloj inteligente, pero no encontró drogas. La defensa de Candela, la joven involucrada, cuestionó la forma en que se realizó el allanamiento.
Testimonios de vecinos y del encargado del edificio sugieren que Moyano intentaba contener a Candela, quien se encontraba en estado de excitación y corriendo por la calle, llegando a ponerse en riesgo ante el tránsito.