Se critica la vinculación de las "denuncias falsas" con la ideología, especialmente en el contexto de un gobierno considerado misógino y antifeminista.
Se menciona el proyecto de la senadora Carolina Lozada sobre falsas denuncias, pero se advierte que no debe usarse para limitar la capacidad de las mujeres de denunciar abusos. Se argumenta que la intención es silenciar a las mujeres y que la legislación actual no protege adecuadamente.