El gobierno decidió retirar el capítulo 3 de la ley de tierras, que permitía aumentar la extranjerización de la tierra hasta un 25%. Esta decisión se tomó tras la oposición de varios gobernadores, quienes expresaron su desacuerdo públicamente.
Gobernadores como Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Hugo Passalacqua (Misiones) manifestaron su postura contraria al proyecto, a pesar de que el gobierno contaba con su apoyo en el Senado.