El gobierno ha decidido priorizar dos proyectos clave: la nueva ley de ingeniería fiscal y la reforma de la carta orgánica del Banco Central. Se espera que ambos sean tratados en el Congreso a mediados de agosto.
La ley de ingeniería fiscal busca brindar seguridad a los contribuyentes para incentivar la extracción de dólares "del colchón", lo que se espera que impulse la reactivación económica, especialmente en sectores ligados al consumo.
La reforma del Banco Central tiene como objetivo garantizar la autonomía de la institución ante un eventual cambio de gobierno en 2027, evitando que se repita la financiación del tesoro que generó inflación en el pasado.