Se analiza la vieja guerra sindical entre Armando Caballero y Hugo Moyano, y cómo esta disputa beneficia al gobierno al reforzar el discurso anticasta y desviar la atención de otros temas como la ley de tierras o lo que sucederá en el Congreso.
Se menciona que los voceros paraestatales se dedicaron a difundir esta interna, y se cuestiona la relación de este conflicto con el peronismo.
El segmento sugiere que la disputa sindical sirve al gobierno para que no se hable de otros temas importantes y se destaca que esta situación genera un daño injusto a la imagen de los sindicalistas.