El gobierno busca aprobar la ley de tierras en el Congreso, enfrentando la necesidad de hacer concesiones para obtener votos. Se propuso un techo del 25% para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, exenciones por seguridad y autonomía provincial para gestionar estos porcentajes.
Se busca prohibir la intervención directa de estados extranjeros en la compra de tierras. El gobierno realizará un cuarto intento para lograr el quórum y la aprobación de la ley, tras fracasos anteriores. Se menciona la postura de Javier Milei, quien propone un esquema de "sálvese quien pueda".