La Ley Tierra, impulsada por el ministro Sturzenegger, propone eliminar límites para la compra de campos por parte de extranjeros.
Actualmente, la ley permite la compra hasta un 15% de la superficie de una provincia. El proyecto original buscaba eliminar este tope, pero ante la resistencia de aliados, se modificó para permitir hasta un 25%.
El gobierno argumenta que la ampliación busca atraer inversiones para emplazar fábricas e industrias, aunque aún no se han visto resultados concretos.